Recientemente vivimos una experiencia muy especial con el grupo infantil y prejuvenil junto a sus padres de familia.
En un taller dirigido por los profesionales de la Fundación, niños y familias compartieron un espacio de diálogo y reflexión sobre los acuerdos de convivencia en el hogar, fortaleciendo valores como el respeto, la responsabilidad, la comunicación y el trabajo en equipo.
Como parte de la actividad, cada niño elaboró su tablero de rutinas, una herramienta que les permitirá hacer seguimiento diario a sus hábitos y evaluar semanalmente el cumplimiento de sus compromiso.
Contar con hábitos y rutinas desde la infancia es fundamental, porque les ayuda a desarrollar disciplina, autonomía, organización, constancia y sentido de responsabilidad. Estas competencias son la base no solo para su crecimiento personal y académico, sino también para su futuro desempeño en el mundo laboral.
En la Fundación creemos que cada pequeño hábito construido hoy se convierte en una gran fortaleza para mañana. Estamos formando niños y jóvenes con propósito, preparados para construir proyectos de vida sólidos y exitosos.



